DR. ANTHONY ATALA | HISTÓRICO IMPLANTE DE VAGINAS ARTIFICIALES EN MUJERES NACIDAS CON MRKH

 




Por Andrea González-Villablanca

Agradecimientos a: Karen Richardson Communications Mgr. Wake Forest Inst. for Regenerative Medicine and Dept. of Urology y a Dr. Anthony Atala

Wake Forest™ Baptist Medical Center

 2015  |  Publicaciones DIVA Periodistas®



“La ciencia es el fundamento de todo progreso, que mejora la vida humana y alivia del sufrimiento” - Irène Joliot-Curie


La aurora comenzaba a insinuarse a través de los cristales de mi ventana. Aún, seguía presente el perfume a velas de avellana y la lluvia junto a un mar salvaje me transportaron al momento en que decidí dedicar parte de mi carrera a investigar lo que hace algunos años era completamente desconocido, el Síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser. Mi inquietud por el rol de la mujer y la protección de su dignidad en el mundo actual, independientemente de todo diagnóstico médico, han alterado mis pensamientos y es la ocasión para entender que los seres humanos, somos un conjunto de virtudes y errores que forman una maravillosa unión de aprendizaje y desarrollo.

El instante engalanaba ese misterio, que pocos razonamos. Descifrar la vida ha sido el karma de los grandes pensadores durante siglos y las escasas estrellas que aún me observaban desde el cielo ofrecían las preguntas que llegaban a mi mente. ¿Yo?, sólo quería recordar cada episodio de este largo camino recorrido. Los triunfos y los desaciertos y esa frase del libro que dormía bajo mi almohada.

“La ciencia es incapaz de fijar el momento inicial de la creación. Nuestras ecuaciones explican el universo primitivo con gran eficacia, pero a medida que retrocedemos el tiempo y nos aproximamos al momento cero, nuestras matemáticas se desintegran de repente y todo pierde significado”

Pensé un momento, mientras oía cómo las olas se azotaban en la ventana y de inmediato llegó a mi mente “abril de 2014”, cuando el mundo se revolucionó ante un hito de la ciencia. Mis preguntas iniciales se habían saldado en aquella fecha, cuando todo tenía una explicación y la ciencia fue precisamente la responsable de dar una respuesta.

Recuerdo, que tras una llamada telefónica, me informaban sobre el primer implante de vaginas artificiales que ofrecía la solución definitiva para mujeres nacidas con esta síndrome "raro" que se caracteriza principalmente por presentar un escaso desarrollo de vagina y útero en la mujer, impidiendo tener una vida sexual “normal”. La noticia no sólo destacaba este acierto científico, sino también se reconocía uno de mis mayores proyectos,  Mujer MRKH · Ninfas de Rokitansky® , como el único blog periodístico especializado que busca reconstruir la vida de quienes nacen con MRKH a través de la información.

Lo más extraño fue que no existió emoción sobre el reconocimiento a un proyecto creado por mí y que nació tras inquietudes personales y profesionales, sino cómo fue posible que la ciencia identifique los vacíos femeninos olvidados por la medicina, despreciados por la sociedad y a la vez, haya sido capaz de crear un medio que sustituya lo que la naturaleza se negó a dar.

Por un minuto, recordé entrevistas realizadas a expertos en el tema y cuando todos coincidían en que el Síndrome de MRKH, fue destinado por la divinidad, sólo para mujeres inteligentes capaces de afrontarlo con dignidad en esta vida. Aquellas, que se conocen a sí mismas, que potencian sus habilidades, sus virtudes, aprenden de sus errores y más aún de sus debilidades.

Tomé mi computadora y de inmediato comencé a navegar por la red leyendo cada nota que informaba sobre uno de los hitos científicos más osados de las últimas décadas. En menos de una hora ya había contactado a personal del Instituto de Medicina Regenerativa de la Universidad Wake Forest, Winston-Salem, Carolina del Norte, para fijar la fecha en que el director de dicha institución, hablaría conmigo sobre lo que prometía cambiar completamente la vida de las pacientes.

Junto a un té verde con menta, creé la pauta de la entrevista y me centré en que una mujer psicológicamente estable sabe que el ser MUJER no depende de un útero, óvulos o vagina, sino que puede ser mucho más útil de lo que la historia nos ha hecho creer.

Luego de unos días, se concretaba mi entrevista con el Dr. Anthony Atala, director del Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa, profesor de WH Boyce y Presidente del Departamento de Urología de la Universidad de Wake Forest. El también cirujano en ejercicio e investigador en el área de la medicina regenerativa, me saluda cordialmente e invita a conocer su trabajo actual que se centra en el crecimiento de nuevas células, tejidos y órganos. El Dr. Atala es quien dirigió un equipo mexicano-estadounidense en el procedimiento que además mostró su utilidad para el reemplazo de vaginas extirpadas por cáncer y para la restauración o sustitución del órgano después de una lesión.

En medio de un cálido ambiente, me sentía entusiasmada por conocer detalles junto a un verdadero erudito de la regeneración de tejidos. El Dr. Atala conoció mi trabajo y comenzó mencionando que la creación de vaginas bioartificiales a partir de células madre se inició en el año 2000 y que las cirugías se efectuaron entre los años 2005 y 2008, como ensayo clínico de tipo 1, dando seguimiento a las pacientes durante un promedio de casi ocho años, donde se pudo confirmar que las vaginas funcionan normalmente. “Las cuatro mujeres, dicen haber mantenido relaciones sexuales satisfactorias y sin dolor, registraron niveles normales de funcionamiento sexual, sin ninguna complicación a largo plazo”, me explica con un tono de voz que podría afirmar que la medicina regenerativa parece no tener límites.

Aunque, recién el año pasado se publicaron los resultados en The Lancet, tras 8 años de las primeras intervenciones, los resultados de las técnicas regenerativas con células madre lograron éxito y se cree que este implante es la única cirugía que presenta una posible cura definitiva para las mujeres nacidas con MRKH.

El Dr. Atala, comenta que lleva años investigando la aplicación de estas técnicas regenerativas y junto a su grupo de investigación, fueron los primeros en implantar vejigas artificiales a varios niños en la década de 1990. “Este estudio piloto es el primero en demostrar que la vagina puede ser construida en el laboratorio y utilizada con éxito en humanos”

Posteriormente, mencioné que dentro de mis archivos se encontraban las declaraciones de la Dra. Atlántida Raya Rivera, autora principal y directora del Laboratorio de Ingeniería de Tejidos en el Hospital Infantil de México Federico Gómez, donde se realizaron las cirugías y quien dijo a la prensa en abril de 2014, “Tanto las biopsias tisulares, como las imágenes por resonancia magnética y los exámenes internos mostraron que las vaginas de ingeniería fueron similares a la estructura y función del tejido nativo. Las respuestas de las pacientes al índice de la función sexual femenina (FSFI) revelaron que estas tenían una respuesta normal después del tratamiento, y que las muestras de biopsia de tejido muestran que el tejido reconstruido es similar desde el punto de vista histológico y funcional al tejido vaginal normal. Esta técnica es una opción viable para la reconstrucción vaginal y cuenta con varias ventajas sobre los métodos reconstructivos actuales ya que se requiere una pequeña biopsia de tejido. El uso de las células vaginales, además, reduciría las complicaciones que surgen cuando se usa tejido no vaginal, como infecciones y rechazo al implante”.

El Dr. Atala, escucha con gran atención, piensa unos segundos y me explica:

“Las terapias existentes a largo plazo fracasan, pues los tratamientos actuales para el síndrome MRKH incluyen la dilatación del tejido existente o la cirugía reconstructiva para crear un nuevo tejido vaginal. En dicha reconstrucción se puede utilizar una variedad de materiales, como injertos de piel del tejido que recubre la cavidad abdominal. Sin embargo, estos sustitutos a menudo carecen de una capa muscular normal y algunos pacientes pueden desarrollar un estrechamiento o contracción de la vagina. Es más, consideramos que con los tratamientos convencionales, la tasa global de complicaciones es del 75% en los pacientes pediátricos, en los que es necesario realizar una dilatación vaginal, siendo aún mayor la dificultad”.

Para llegar a esta conclusión, explica:

“Antes de iniciar el estudio clínico piloto, evaluamos vaginas de laboratorio construidas para ratones y conejos a principios de 1990. En estos estudios, mi equipo de científicos descubrió la importancia del uso de las células en los andamios y utilizamos un enfoque similar para diseñar vejigas que fueron implantadas en nueve niños en 1998, convirtiéndonos en pioneros en la implantación de órganos cultivados en laboratorio en seres humanos. También implantamos con éxito en pacientes de la misma franja de edad uretras artificiales”. 

Nuestra plática seguía siendo tremendamente enriquecedora y comprendí por qué ha sido premiado en innumerables ocasiones.

Dentro de sus reconocimientos con mayor relevancia cuentan el Premio de la Fundación Christopher Columbus del Congreso de Estados Unidos, financiamiento concedido a un estadounidense que vive y que está trabajando actualmente en un descubrimiento que afectará significativamente a la sociedad; el Premio Mundial de Tecnología en Salud y Medicina, otorgado a los individuos que han alcanzado un progreso significativo y duradero; el Premio Samuel D. Gross Prize, que se concede cada cinco años a un investigador quirúrgico y a un líder nacional por la Philadelphia Academy of Surgery; la Medalla Barringer de la Asociación Americana de Cirujanos Genitourinarios, que distingue sus logros; el Premio de Oro Cistoscopio de la Asociación Americana de Urología por los avances en el campo; el Premio Ramon Guiteras Award por ser pionero en la investigación de la medicina regenerativa y su contribución como profesor y erudito; el Premio a la Innovación de la Society of Manufacturing Engineers por la creación de órganos sintéticos; y la Medalla de Oro Rocovich, otorgada a un distinguido científico que ha logrado gran impacto en la ciencia hacia la comprensión de las enfermedades humanas.

En 2011 fue elegido miembro del Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias. El Dr. Atala fue elegido miembro de la Real Academia para el Fomento de las Artes en 2012 y de la Academia Nacional de Inventores como Charter Fellow en 2013. Su equipo recibió el Premio Edison Ciencia/Medicina en 2013.

El trabajo del Dr. Atala también ha sido destacado en la prensa y en 2003 fue nombrado por la revista Scientific American como médico líder del año por crear tratamientos que contribuyen a los campos de células, tejidos y regeneración de órganos.

Su trabajo fue catalogado como uno de los diez principales avances médicos del año por Time Magazine y como Top 1 por Discover Magazine en la historia del campo de la medicina en 2007.

En 2009 fue destacado en US News & World Report como uno de los 14 pioneros del progreso médico en el siglo XXI, y su trabajo en el año 2010 fue declarado por Smithsonian Magazine como una de las 40 cosas que debe saber sobre los próximos 40 años.

Su trabajo, fue incluido en Huffington Post como una de las 18 grandes ideas de 2011; en la revista Time, como uno de los cinco mejores avances médicos del año en 2011; por la Asociación Americana de Personas Jubiladas, como una de las 50 personas influyentes que van a hacer la vida mejor en 2012; y por la revista Time como uno de los cinco descubrimientos que cambiarán el futuro de los trasplantes de órganos en 2013.

También, ha participado en varios comités profesionales y gubernamentales, en los que se incluyen National Institutes of Health sobre las células y la biología del desarrollo, el National Institutes of Health Bioengineering Consortium y el National Cancer Institute's Advisory Board. Encabeza también un equipo de más de 300 médicos e investigadores. Más de diez aplicaciones de las tecnologías desarrolladas en su laboratorio se han utilizado clínicamente.

Es el editor de doce libros, incluyendo Fundamentos de Biología de Células Madre, Principios de Medicina Regenerativa, Fundamentos de la Medicina Regenerativa, Métodos de Ingeniería de Tejidos y Urología Mínimamente Invasiva. Ha publicado más de 400 artículos en revistas y ha recibido más de 200 patentes nacionales e internacionales.

En 2007, Atala y un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard demostró que las células madre pueden ser cosechadas del líquido amniótico de mujeres embarazadas. Este y otros avances en el desarrollo de biomateriales inteligentes prometen la tecnología necesaria en la fabricación de tejidos para revolucionar la práctica de la medicina.

Con una admirable sensibilidad y empeño por contribuir al mundo, sus años de estudios en psicología lo hacen aún más especial y con entusiasmo luego de algunas horas de conversación, comenzamos con las preguntas.

Dr. Atala, nuestras pacientes junto a sus padres y madres, han vivido todas las etapas de su vida, buscando una verdadera solución quirúrgica que en la gran mayoría de los casos ha fallado. Si bien se han publicado innumerables artículos sobre el implante de vaginas artificiales, es necesario conocer en sus palabras en qué consiste principalmente este procedimiento:


“Este procedimiento consiste en tomar una pequeña biopsia de los órganos genitales externos de cada paciente. Se tomaron dos tipos de células (músculo y epitelial, o las células que recubren las cavidades del cuerpo) fueron aisladas del tejido y luego se expandieron en el laboratorio hasta que hubo suficientes para colocar en una estructura en forma de vagina hecha de un material biodegradable. A continuación, esta estructura, llamada andamio, se implanta en el cuerpo. Investigaciones anteriores habían demostrado que después de la implantación, los nervios y los vasos sanguíneos se forman y las células se expanden y forman tejido. Para explicarlo de mejor manera Andrea, la estructura sintética que se sembró con células madre fue absorbida por el cuerpo de las pacientes y la estructura vaginal continuó desarrollándose, hasta formar estas varias capas epiteliales, nervios y vasos sanguíneos, de las que ya hemos hablado.”


Y qué pasa con las pacientes mayores de 30 años? ¿Se recomienda el implante de vagina artificial para ellas?

“No hay límite de edad para realizar este procedimiento. Los 30 años o más no deberían ser un obstáculo.”


Ya lo hemos conversado, pero me gustaría que fuera más específico para que las pacientes entiendan sobre cuál es la mayor diferencia entre los tratamientos actuales para solucionar el síndrome de MRKH y el implante de vaginas artificiales.

“¡Claro que sí! Los tratamientos tradicionales incluyen la dilatación o la cirugía reconstructiva utilizando materiales tales como injertos de piel y el intestino. Los injertos no contienen todos los elementos del tejido vaginal original y la función puede ser inadecuada. Conociendo todos los casos de los que me hemos hablado sobre cirugías fallidas, te puedo decir que con la ingeniería de tejidos, es posible diseñar un nuevo órgano que funciona como tejido nativo. Es decir, evitamos toda secreción, infección y un postoperatorio incómodo para la paciente.”


Dr. Atala, el trasplante de útero representa riesgos mayores para una paciente con MRKH debido a las altas dosis de medicación que afectarían el correcto funcionamiento de otros órganos de la paciente. ¿Cuál es su opinión sobre el tema?

“La entrega de un bebé de un útero trasplantado es sin duda un paso adelante. Por supuesto, con un útero trasplantado, al igual que otros órganos trasplantados, puede haber problemas con el rechazo del órgano. Nuestro equipo está explorando la posibilidad de ingeniería de órganos uterinos en el laboratorio, de forma similar a la forma en que los órganos vaginales fueron creados.”


Dentro de las investigaciones que he realizado en conjunto con las pacientes hemos expuesto síntomas que la medicina sigue ignorando. Usted me puede decir cuál es la diferencia entre un MRKH simple y otro más complejo?

“Esta condición médica implica un espectro de complejidad de leve a grave. La forma muy leve puede no requerir ninguna intervención. Eso sería lo principal. Los síntomas requieren mayor estudio por parte de la medicina. Tu trabajo es un gran avance e información necesaria para toda paciente.”


Dr. Atala, seguramente hay muchas pacientes en el mundo esperando recibir este implante que sin duda las liberará de una gran carga social, pero por sobre todo psicológica y emocional. Cuénteme, ¿cómo una niña, adolescente o mujer diagnosticada con MRKH puede acceder a un implante de vagina artificial y qué es lo primero que debe hacer y hacia dónde se debe dirigir?

“Andrea, este tratamiento está actualmente en ensayos clínicos y no está disponible fuera de nuestros estudios. Estamos trabajando lo más rápidamente y con toda seguridad como sea posible para hacer los estudios necesarios y lograr convertir este tratamiento ampliamente disponible para todas quienes lo requieran.”


Para terminar, la mayor afectada en todo lo que involucra este diagnóstico es la madre de la paciente, quien debido a la falta de información y falta de ética médica muchas veces no sabe cómo guiar a sus hijas. ¿Qué le recomienda a una madre de una niña con MRKH recién diagnosticada?

“Creo que es importante para estas niñas y sus padres que conozcan que esta opción ofrece la esperanza de una vida normal y que estamos trabajando para que sea lo más extensamente disponible. Paciencia, comprensión, pero por sobre todo información.”

Finalizada la entrevista con el Dr. Atala y luego de una muy agradable despedida, entendí que si bien todo nace en nuestra mente, el desconocimiento frente a este síndrome nos invita a reflexionar sobre lo primitivos que somos ante lo sorprendente que puede llegar a ser la ciencia y que, a medida que evolucionemos interior y socialmente, la fortaleza femenina se integrará y todo ganará significado.

Pues nacer mujer no es un título que todas pueden llevar con honor, sino una misión que no depende de un órgano sexual natural o “normal”, incompleto "poco desarrollado" o implantado, sino de cómo comprendemos la ciencia cuando se envuelve en el arte de ser mujer.

Son casi las 3:00 a.m. y sobre mi teclado se pulsan las últimas letras de quizás una de las mayores experiencias de mi vida profesional.

La luna baña con su luz uno de los budas que se asoma por la ventana y mi perfume se confunde con el incienso escogido para la ocasión. Apago las velas, me aproximo al momento cero, mis matemáticas se desintegran y recuerdo que nací para las letras. Ocho segundos después se dibuja mágicamente en mis labios la gran frase de Simone de Beauvoir:


“No creo en el eterno femenino, una esencia de mujer, algo místico. La mujer no nace, se hace”.

¡La ciencia ya está haciendo su parte!





© DIVA Periodistas® TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. Estrictamente Prohibida la Reproducción y Distribución Total o Parcial de este texto, propiedad absoluta de Andrea González-Villablanca, así como su Traducción a Cualquier Idioma. Su reproducción no autorizada y sin citar la fuente constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.