IMEE OOI | LA VOZ DE LA MÚSICA BUDISTA

 



Por Andrea González-Villablanca

Agradecimientos a: Yuan, Imee Ooi e I.M.M Musicworks

 2014  |  Publicaciones DIVA Periodistas®



“Si no naciste para escribir un libro, plantar un árbol y/o tener un hijo, entonces la misión de tu alma es suprema... sólo debes seguir el camino que lleve tu nombre a la cima”


Eran susurros de medianoche. Como de costumbre estaba frente a mi teclado, con inciensos de la India, velas y mis budas que custodiaban uno de los mayores artes del ser humano, el poder de la decisión.

¿Yo? ¡estaba precisamente en eso! Pero las señales de esa noche fueron mayores. Inmediatamente, pensé en la música de Imee Ooi, específicamente en el Sutra del Corazón. Una melodía divina que se envuelve en una de las voces más distinguidas y admiradas de los últimos años.

¿Es cierto? La voz de Imee, estimula en el oyente la sensación de ser una especie de elegida. No es común en esta etapa del mundo que a través de hermosas composiciones y una amplia trayectoria en la música, una artista como ella, utilice su talento para convertirse en una de las principales promotoras del budismo en el mundo.

Pensé en la diferencia de horario y para mi buena fortuna era el momento justo para contactarla y preguntarle si podía ocupar una portada en DIVA. Bastó sólo unas horas para concretar la entrevista y experimentar una de las conversaciones más sanadoras y enriquecedoras de las últimas semanas.

Proveniente de una familia de artistas, Imee tiene una formación de pianista clásica y ha desarrollado su carrera, como productora, compositora y arreglista. Nacida en Kuala Lumpur, compone cantos budistas tradicionales, mantras y sutras, típicamente cantados en Sánscrito, Pali, Tibetano o Mandarín. La vocalista, ha modernizado e impuesto su propia identidad a estas enseñanzas, entre los que destaca su canto de Metta que se oye con frecuencia en los principales eventos budistas internacionales, estudios de yoga, certámenes de belleza y grandes espectáculos. Ella, también ha dirigido musicales, como Siddhartha y Above full Moon. Obras que ha presentado en importantes escenarios.

Al momento de la entrevista, no había mejor ocasión que acompañarla con un té verde con menta. Velozmente, pensé en que me sentía privilegiada por tener la dicha de comunicarme con quien decidió fundar I.M.M Musicworks en 1997 para iniciar una profesión completamente autodidacta en ayuda de quienes lo necesiten.

Al inicio de la conversación, me confesó que se siente honrada de saber que su música se oye cada vez más en occidente y que quienes adoptamos la filosofía budista, nos hemos convertido en fans de su voz, trabajo y misión en el mundo.

Luego decidimos conversar en profundidad, sobre la fuerte conexión que existe entre el budismo y los jóvenes que eligen esta práctica y rituales, como el método más coherente para escapar de las frustraciones mundanas, encontrar un consuelo psicológico y mantener el equilibrio en medio de la transformación social y económica que experimenta el mundo actual. “Todos los linajes del budismo apelan a su manera. Es como los mil brazos de Bodhisattva Avalokitesvara, extendiendo la mano para aliviar y calmar la mente de las personas. Hoy, las enseñanzas budistas están siendo distribuidas con enfoques más modernos, medios de comunicación y tecnologías avanzadas. Componentes, que sin duda, logran llegar al corazón de los jóvenes, ya que no es una enseñanza que se limita a las cuatro paredes de un antiguo templo”

Junto a Imee, charlábamos, sobre las razones que pudieron haber tenido estrellas, como Richard Gere, Jean Claude Van Damme, Steven Segal, Brad Pitt, Angelina Jolie, Ricky Martin, el actor Orlando Bloom y su mujer, Miranda Kerr, entre otros, para declararse oficialmente budistas, en una sociedad mundial que tenía como paradigma un catolicismo políticamente castrador de la armonía y la paz. En ese momento, le pregunté cuál sería su consejo para acercarnos a la fe y ella me dice “Sigue a tu corazón, debemos ser conscientes, no sentirnos presionadas y limitadas. La última sensación tiene que ser de tranquilidad y luz”

Luego de compartir opiniones, me contó sobre cómo nació su acercamiento a la música “Nací en Malasia en una familia de músicos, donde mi abuelo tocaba piano y mi abuela cantaba. Mi madre era profesora de piano y mis cuatro hermanos, también tocaban piano (me dice entre risas). Comprenderás que en un ambiente de música, yo no quería hacer otra cosa que no fuera aprender de música y fue entonces que nunca quise ir a la universidad, ni estudiar en el extranjero, como lo quieren muchos jóvenes de esa edad. Entonces, obtuve un diploma para enseñar piano en mi propio país y construir un sueño, a través de la fe, que era ofrecer música de calidad para nutrir el medio ambiente y proporcionar armonía y crecimiento para quienes desearan escucharme”

Hablando de acercamiento e intereses, me dice “Para ser sincera, no recuerdo haber sentido interés por el budismo, sino fe en el destino de la vida que se depositó en mí a muy temprana edad y de forma natural. El budismo es fe, es destino”

Con Imee, nos interesó hablar del destino y de las vías que nos llevan a él “hice clases de piano para juntar dinero y comprar mi primer teclado, luego analicé mis canciones favoritas, las re-escribí y canté, aunque nunca pensé en eso. Yo sólo quería componer para otras voces, pero el destino me sorprendió y en 1995 un amigo me escuchó y presentó mi trabajo a una academia de producción musical, donde logré hacer música para series de televisión y películas en Hong Kong, pero ganaba muy poco dinero; Sin embargo me sentía agradecida por la oportunidad de aprender. Luego fui a una escuela de cine en Estados Unidos y volví a Malasia, para trabajar como arreglista en muchas producciones, negociar derechos de autor con empresas y trabajar mucho hasta independizarme y construir mi propio estudio”

En medio de sacrificios, eternas horas de grabaciones y muchos inconvenientes para instalar su propio estudio, los éxitos siguieron. Hoy, me dice que recuerda el año 1997, como el inicio de su gran proyecto en Malasia y que recuerda todo ese esfuerzo, como un gran entrenamiento para lograr emitir más de 40 álbumes en solitario. “todos los álbumes son igualmente importantes para mí. Finalmente, cada uno de ellos los hice con un mismo fin, servir a la gente en lo que necesite y difundir los sonidos de la sabiduría a mi propia manera”

Sobre qué rol ocupó el budismo en esa etapa y en la creación de su música, ella me responde “Para mí, el budismo es la enseñanza de la verdad para todos los seres, para poner fin a los dolores y sufrimientos, no es un ritual. Al igual que muchos músicos y cantantes, creo mi música, con un corazón sincero y una mente enfocada, con el objetivo de difundir las enseñanzas de Buda a todos”

Me cuenta que entre 1995 y 1996 “después de escuchar el sonido de los sutras budistas, pude saber realmente lo que significaban y convertirme en una intérprete. Me arriesgué con escribir música sánscrita, nació el "Sutra del Corazón", y comencé a cantar mi propia obra. No podía creer que la gente me dijera “tú eres la voz, éste es el mayor golpe de suerte en tu vida. Comencé a vender miles de copias y me sorprendía saber que mi propio trabajo había logrado ese éxito.”

Después del triunfante lanzamiento e innumerables ventas del Sutra del Corazón, Imee, destinó los fondos a la producción y realización de sus mayores obras musicales. Su éxito crecía y fue invitada a coproducir el sonido del elogiado musical "Sakyamuni Buda Biografía". Aprovechando el boom, del Sutra del Corazón, en el mismo año, su trabajo fue presentado para purificar la mente de los asistentes al cumpleaños de Buda "Vesak".

Imee, me cuenta que “en 2000, miles de personas en California realizaron un encuentro tibetano budista, donde canté y los organizadores del evento premiaron las ventas de mi álbum y aporte a la creación de la música budista. También he recibido correos desde Rusia, Alemania, Bahrein, Arabia, Francia, Canadá, India, Singapur, Myanmar, China, Argentina, México y otros amigos, que me sorprendieron gratamente, porque dicen que mi música ha cambiado sus vidas, incluso después de escucharme cantar mantras budistas, los pacientes con depresión me dicen que su condición mejoró. Om Mani Padme Hung, es el más famoso, pero las personas me agradecen por este método de sonido que otorga al oyente un nuevo mundo espiritual. Para mí la música es una especie de Buda Dharma, a través de ella ahorramos el sufrimiento consciente.”

Luego me explica que el mayor placer de su vida es “Mi trabajo de compositora, arreglista e investigadora para comprender las escrituras budistas, lograr la pronunciación del mantra, grabar los cantos, mezclar y hacer todo sola al mismo tiempo. Esto permite lograr que mi mente sea capaz de crear nuevos proyectos. La música transmite bondad y yo intento que las personas entiendan el real significado de los mantras y las sensaciones sanadoras que ellos producen. Me gusta saber que puedo transmitir el lado bueno del ser humano, llevar amor, paz, esperanza, creo que el atractivo y la fuerza de la música pueden hacerlo. No debemos preocuparnos por el éxito o el fracaso debemos ajustarnos a tener una vida lo más simple posible, meditar a través de la música y mantener la esperanza. Así, el mundo hará un poco más de fuerza para lograr el bien”

Cuando le pregunté sobre el éxito, ella me respondió "Si para cumplir el éxito se requiere dificultades para los demás, no es acertado. Para convertirse en un gran artista, el énfasis principal es la realización personal. Hay que mantener el corazón puro alejado del dolor, la tristeza, ira, confusión, sino... no podemos inyectar de armonía la verdadera alegría y no se logra el objetivo principal de mi música. La paz de la mente y que la gente conozca y se acerque al budismo"

Posteriormente, le comenté sobre el mensaje que el Vaticano envió a la comunidad budista con motivo de la festividad de Vesak, en el que proponen a sus seguidores "aunar fuerzas" para promover juntos la fraternidad en medio de unas "sociedades divididas". En el mensaje, titulado 'Budistas y Cristianos', se señala que el budismo inspira la convicción de que las relaciones amistosas, el diálogo, el intercambio de regalos, y el intercambio armonioso y respetuoso de puntos de vista conducen a una actitud de bondad y de amor, que a su vez genera relaciones auténticas y fraternas. Asimismo, se destacó de los budistas su convencimiento de que "las raíces de todos los males son la ignorancia y la incomprensión que nacen de la codicia y del odio y que, a su vez, destruyen los lazos de hermandad"

Según, revela el mensaje, los budistas y los cristianos viven en un mundo "desgarrado por la opresión, el egoísmo, el tribalismo, la rivalidad étnica, la violencia y el fundamentalismo religioso", un mundo donde "se trata al otro como a un ser inferior, una no-persona o alguien a quien temer y, si es posible, eliminar". Por ello, apuntan que unos y otros están llamados "desde sus diferentes creencias" a "ser francos en la denuncia de todos los males sociales que perjudican a la fraternidad; a ser cuidadores que ayudan a otros a crecer en la generosidad desinteresada y a ser reconciliadores que derriban los muros de división y promueven en la sociedad una verdadera fraternidad". El mensaje del Vaticano, concluyó diciendo que "Cada uno de nosotros está llamado a ser un artesano de la paz, uniendo y no dividiendo, apagando el odio y no conservándolo, abriendo canales de diálogo y no alzando nuevos muros". Imee, se sorprende y me dice “El Universo ha sido siempre uno. Es "separado" y "variante" nunca ha dejado de evolucionar de esa manera y en busca de las mejores formas para lograr el bien. Sólo es una cosa natural aprender y compartir entre sí, ya que ninguno de nosotros aún ha alcanzado la iluminación”.  

Su don no es gratis, su don ha llegando para instalar una misión en el mundo. Así, como lo hizo Buda, quien no heredó la iluminación ni nació iluminado. La alcanzó tras muchos años de esfuerzo e incluso después de cometer algunos errores y a través de su propio esfuerzo, estableció un método por el que nosotros también podemos alcanzarla en el sendero que conduce a la “evolución superior”.

Imee, confió en sí misma, creo su propio método, LA MÚSICA y a través de un talento sobrehumano, demostró que las cosas suceden a pesar de los desafíos aparentemente insuperables. Ella, sólo hace lo que quiere y lo ofrece para nosotros. Un verdadero ejemplo de un practicante sincero, de una mujer que a pesar de los obstáculos y falta de financiamiento, logró todo lo que buscó y aún más.

"La música puede tocar nuestros corazones y mentes profundamente. Es una forma muy eficaz de expresar las emociones, la transferencia de mensajes y la entrega de la esperanza. Por lo tanto, el aprendizaje del Dharma a través de la música y el uso de la música, como puente para llevar el Dharma a la gente es un viaje conmovedor de asombro y alegría. Es una experiencia donde la religión, el arte y la forma de vida que hemos escogido, se unen", me dice.

Luego de una hora, de intercambio de opiniones, enseñanzas y anécdotas, decidimos hablar sobre el llamado que han hecho los monjes budistas a no ver noticias y televisión, “Depende mucho de cómo una persona toma las noticias en su mente. Si la noticia vuelve a una persona más fuerte y más sabia, logra que esa persona sea más responsable ante la sociedad, entonces es una buena cosa. De lo contrario, no es. Pero hoy los medios no están haciendo bien su trabajo y es fácil que el enfoque editorial de la noticia, afecte a las personas”, dice.

Imee, me insiste en el fuerte poder de la música y el destino. Me cuenta que su nombre en chino significa, “sabiduría del sonido”. "Soy una persona que no planifica el futuro. Vivo el ahora, no dejo que los problemas del pasado me afecten, siempre pienso... las cosas van a salir bien".

Cuando la escucho cantar, entiendo que el budismo intenta orientar el camino para evitar caer en los extremos de una búsqueda excesiva de satisfacción y a la vez, de una innecesaria mortificación. Esa necesidad de superar todo tipo de dificultades a través de un cambio interior, ha insinuado al mundo la tan esperada “revolución humana”, que busca desarrollar nuestras capacidades, ser más creativos y a través de nuestro esfuerzo contribuir al mejoramiento de la sociedad. Como bien dicen, si yo cambio, cambia mi entorno.

Esta armonía entre ciencia, razón y evidencia, permite adecuarnos a la modernidad sin alejarnos de la religión y espiritualidad. Por eso, cuando oía lo que Imee me decía, decidí confesar que siempre he pensado en que el budismo es la medicina que cura y besa el alma. De inmediato,  explica “Todos los medicamentos pueden ser la medicina adecuada, siempre y cuando con el tiempo sean capaces de curar los dolores y sufrimientos, los delirios y las depresiones, la tristeza y la negatividad, consiguiendo con eso, propagar la bondad, la paz y la luz. Cuando canto el Buda de la medicina, entiendo que debo dar confianza al oyente que lo necesite, para así lograr su curación y purificación. Pero creo que cualquier tipo de música puede ser sanadora cuando eres positiva, mantienes la paz y la escuches deseando ser una mejor persona y servir al mundo. Yo sé que creemos en el karma, en el destino, en Dios, pero lo más urgente, ¿no deberíamos primero creer en nuestra responsabilidad y misión en la Tierra?".

Los premios a su originalidad y la misión de su alma, no están exentos. Imee ha logrado ser reconocida mundialmente gracias a su aporte a la música budista, un estilo novedoso que seduce la tradición y lo clásico, logrando atrapar el respeto de sus seguidores. Un verdadero hito que cuenta con obras maestras, como El canto de Metta, Om Mani Padme Hum, El Sutra del diamante, entre otros.

Con una voz, fina, suave y supremamente elegante, Imee consigue fortalecer la fe del oyente, sin publicidad, alejada del marketing, los contactos y entrevistas. A pesar de su bajo perfil, Imee demuestra que el éxito, no sólo se consigue pagando grandes sumas de dinero a mánager, publicistas y medios de prensa. Imee, es un claro ejemplo que no ha necesitado de eso para propagar sus álbumes en muchos países, porque a través del boca a boca, pudo conquistar el corazón del mundo entero. Hoy, orgullosa me dice que se ha “negado a oportunidades que interfieran en mi vida tranquila y serena”... insiste “ese es mi destino”.

Sobre su futuro me confiesa “Mi carrera ha tenido un resultado inesperado, no es importante en cómo iniciar una especie de suerte, traté de hacer mi propia música y lo hice en esta vida, no me arrepiento. Mi vida ha sido un viaje bendecido. El próximo proyecto será siempre lo que la gente necesite y cómo puedo servir a ellos a través de la música. No pienso mucho por delante, dejo que los acontecimientos se desarrollen de forma natural. Pero sinceramente, te lo adelanto para DIVA, me encantaría hacer mi primer concierto en vivo. Ahora estoy madurando las condiciones para que eso se concrete”.

Con una amable despedida oriental, entendí mi planteamiento al comienzo de esta entrevista. Definitivamente hay almas destinadas a una misión suprema. El sueño de llevar nuestro nombre a la cima, nos logra convencer que como dice Imee... las cosas van a salir bien.


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