LO QUE LAS MODELOS CALLAN
Por Andrea González-Villablanca
2013 | Publicaciones DIVA Periodistas®
El oscuro camino hacia el olimpo de la moda.
“Si dices algo y no molestas a alguien, es que no has dicho nada”,
— Michael Crichton.
Es el mes de la mujer. Este 2013, se celebra bajo el paradigma: “Una promesa es una promesa: momento de pasar a la acción para acabar con la violencia contra las mujeres”.
Si bien cada día son menos las mujeres que callan, hoy resulta imperativo comprender los peligros latentes en cualquier entorno laboral donde la mujer se desarrolla. Ante este escenario, surge un debate de fondo: si el comportamiento de la gran mayoría termina por moldear la identidad de un género y, fundamentalmente, el prestigio de una profesión. Lo verdaderamente lamentable ocurre cuando ciertas conductas individuales terminan provocando consecuencias graves para aquellas que eligen el camino de la rectitud y se defienden con firmeza.
Entre orgías bisexuales, violaciones, alcohol, drogas y enfermedades venéreas, como resultado de una excesiva promiscuidad, entendemos el único fin... alcanzar la fama con total disposición, a cambio de todo, aceptando y callando... todo.
Aclarado esto, la exposición de los siguientes casos, relatará el camino de protagonistas subjetivamente bellas como pocas... en un mundo oscuro como muchos.
FUE LA PRIMERA SUPERMODELO
La primera en revolucionar la moda de los 80 y la primera famosa en morir de SIDA en una década en que la enfermedad era casi desconocida. Gia Marie Carangi, vivió entre el drama, el lesbianismo, en ocasiones la bisexualidad, drogas y prostitución. Una vida con requisitos indispensables para explicar su rápido ascenso al Olimpo.
Rostro de las más prestigiosas firmas de moda y revistas. Todo, gracias a su poderosa agente Wilhelmina Cooper. En noviembre de 1980, surge el escándalo cuando un reportaje de Vogue aprecia marcas de pinchazos en sus brazos. Su adicción a la heroína, sumado a su deprimente estado, gritos a los fotógrafos y agresiones a los asistentes, explicaban un comportamiento habitual en quienes frecuentan fiestas de lujo y la alta costura.
Gia, se paseaba por Atlantic City con una jeringuilla colgada del brazo, prostituyéndose por una miseria para seguir drogándose. Incluso fue violada varias veces. ¿Víctima o culpable?
A finales de 1983 es diagnosticada con SIDA. En 1986, muere sin la presencia de los altos mandos de la industria. Su más clara sucesora fue Cindy Crawford, la apodaban "Baby Gia", debido a un impactante parecido físico.
En 1998 se estrenó un telefilm titulado Gia, protagonizada por Angelina Jolie. Sus vivencias plasmadas en el cine, son sólo una pincelada de los indignos pasos que debió experimentar para protagonizar las más afamadas portadas de moda.
En esta edición, también conoceremos el caso de uno de los agentes más connotados de las pasarelas internacionales. El mismo que utilizó su jerarquía para conseguir sexo fácil.
Como tantos otros, atraído por mujeres psicológicamente vulnerables, característica común de quienes buscan valor propio en el reconocimiento público. El también fundador de Oui Management, se caracteriza por la búsqueda de mujeres inestables en la percepción de su propia imagen, pues son el blanco de abusos por parte de agentes, fotógrafos, productores y todo quien represente un escalón más alto.
Según los especialistas, la psicología de quienes abusan de estas mujeres, se describe como una forma de compensar carencias en su vida, incluso poseen rasgos similares de personalidad que definen a los clientes de la prostitución.
En ocasiones, buscan afirmar su heterosexualidad, experimentar con mujeres “atractivas” para presumir con sus amistades y a quienes además ofrecen sus conquistas, enfrentando así una especie de conflicto entre el poder de su dinero, sus imposibilidades sexuales y su propio atractivo personal.
Si bien, muchos están catalogados bajo la constante búsqueda de ayuda terapéutica, la experiencia dice que buscan vengarse de las mujeres o de ejercer control patológico sobre ellas, haciéndolas caer en drogas y alcohol, manipularlas, verlas destruidas y por último, abusarlas para desecharlas del negocio.
Incluso, el hecho de pagar por los servicios sexuales (u ofrecer millonarios contratos) los exime de la obligación de preocuparse por la psiquis de la mujer y de involucrarse con ella de manera emocional y humana.
En estos casos, la impotencia y la sumisión comprada, es lo que realmente excita al hombre. Pero si de pensamientos hablamos, la liberación respecto a sus conductas sexuales sin recibir oposición de la contraparte, es lo que lo convierte en dominante dentro del juego sexual, ya que para eso ha pagado u ofrecido la tan ansiada fama.
El dicho “el hombre propone y la mujer dispone”, explica la manipulación que prevalece en la oscura y sucia acción de este tipo de seres humanos. Mientras, las mujeres que dan una negativa como respuesta, deben asumir posteriores calumnias, ofensas, insultos y hasta la pérdida de sus trabajos. Sin duda, una estratégica forma de violentarse contra una mujer.
MODELOS DE ELITE, PERIODISTAS INFILTRADAS
En 1999 un documental de la BBC infiltró a dos periodistas ingleses en la internacionalmente conocida Elite Model Management. Durante un año de investigación, se desató el escándalo de sexo y drogas más recordado en las pasarelas de Milán.
A través de una cámara oculta, el periodista Donald MacIntyre, encarnó a un fotógrafo de moda, junto a la bellísima Lisa Brinkworth, de 31 años, cuyos interlocutores en Milán creían que la periodista de investigación era una modelo ansiosa por trabajar y ser famosa. El asunto se agrava cuando en el video se ven jovencitas casi en edad escolar vestidas de fiesta, circulando con tragos en la mano entre gran cantidad de hombres sedientos de sexo y personas preparando cocaína para ser consumida.
Todo transcurría ahí... en Milán, uno de los más peligrosos imperios y al que todas aspiran llegar. Adolescentes y mujeres hambrientas por triunfar, esclavas culpables de sus agentes, los mismos que las llevan a nigthclubs y discotecas, seduciéndolas con alcohol y droga gratis. El objetivo no es protegerlas, sino ofrecerlas a buen precio entre hombres de negocios y millonarios ejecutivos.
El impactante documental, muestra a Diego Fuga (un agente de RR.PP), quien afirma “cuantas más mujeres tienes, más dinero ganas”, sin saber que estaba siendo filmado y grabado por las cámaras ocultas del periodista y su ayudante. Por su parte, un desaseado chofer que trabajaba para Elite, confirmó que ha ido a la cama con aproximadamente 325 aspirantes a la pasarela.
Llegaba el turno de la audaz reportera. Lisa Brinkworth en su afán por descubrir al mayor de los proxenetas de la moda, fingió ser una piraña más. El vicepresidente para Europa de la agencia, el francés Gérald Marie, fue filmado a escondidas mientras ofrecía a gritos un millón de liras a cambio de sexo. Ante la negativa de la reportera, Marie gritó: “Eres una frígida, frígida”. Reacción común en quienes ocupan el poder a cambio de satisfacer sus más carentes perversiones.
Marie, conocido también por ser ex de Linda Evangelista (la misma que aprendió a modelar con clase y que el multimillonario François-Henri Pinault negó haber tenido una relación consolidada como el matrimonio que mantiene con la actriz Salma Hayek. ¿Evangelista?, sí, la misma que en sólo siete noches de supuesta “relación” en 2006, se embarazó y desde 2012 exige 34.000 euros de manutención para su hijo). ¡El negocio perfecto!
El rumbo sigue empeorando cuando queda de manifiesto que Gérald Marie, intenta tener relaciones sexuales con una adolescente de 15 años que en Niza, participaba junto con otras centenares de jovencitas del certamen Elite Model Look.
En la época el procurador adjunto milanés, Ferdinando Pomarici, abrió una investigación sobre el caso, indicando la posibilidad de que se formularan cargos de explotación de las modelos para fines de prostitución. Y aunque la agencia debió ofrecer las disculpas pertinentes e instaló en el umbral de las dudas, la credibilidad del documental, los siguientes acontecimientos confirman la veracidad del equipo periodístico.
En 2001, Karen Mulder, la “rubia con clase”, denunció en un programa de televisión francés (que no salió al aire, la cinta fue borrada pero sus declaraciones causaron inquietud), que “Querían convertirme en una prostituta” y que Alberto de Mónaco y los ejecutivos de su agencia, Elite Models, habían intentado violarla. Además, dijo que en distintas ocasiones junto a otras modelos –entre ellas, Carla Bruni–, fueron esclavizadas sexualmente por miembros del gobierno y la policía francesa.
Posteriormente, Mulder se internó en un hospital psiquiátrico, donde permaneció cinco meses para tratar una supuesta depresión crónica. Su estadía fue pagada por el ya mencionado Gérald Marie. Uno de los acusados por la modelo. En 2002, Karen intentó suicidarse. A los dos días despertó del coma producto de una sobredosis de pastillas para dormir y tiempo después pidió disculpas al Príncipe Alberto. ¿Curioso, no?
En una entrevista exclusiva con la periodista Kathryn Knight, la musa favorita de los más importantes diseñadores, desde Versace a Valentino, en la década de los 90, asistente frecuente a sofisticadas fiestas con hombres de negocios y aristócratas en su departamento de París o en su ático de Mónaco, afirmaba que la habían obligado a mantener relaciones sexuales con varias personas en contra de su voluntad a cambio de conseguir los mejores contratos y conjuntamente había sido forzada a consumir drogas.
“Intentaron convertirme en una prostituta porque pensaron que sería muy fácil”, “Me violaron dos fotógrafos. Los denuncié y los echaron. En otra ocasión me encerraron en el despacho de X (un influyente directivo del mundo de la moda) durante un día entero”, explicaba a la periodista.
Entre abusos y explotación. Mulder ahondó en el infierno causado por el consumo de heroína, cocaína y hachís. Las acusaciones son más extraordinarias si se tiene en cuenta que Mulder estaba considerada como una de las modelos más sensatas.
Resulta imposible creerlo, pero fue una de las favoritas de Elite y un paradigma de conducta utilizado por sus directivos para atraer a prometedoras jóvenes y ganarse la confianza de sus padres. “Hasta fui portavoz de Elite”, recordaba con amargura. “Dije públicamente que los padres podían estar tranquilos y dejar que sus hijas trabajaran para la agencia. No se puede confiar en estos sinvergüenzas y estafadores. Los que más sonríen son los peores, los más viciosos. Todos los que me traicionaron eran gente a la que quería mucho. Luego me di cuenta de hasta dónde llegaba la conspiración. Estaba metida gente del gobierno y de la policía, que utilizaban a chicas de Elite. A mí han tratado de secuestrarme y envenenarme”.
Mulder disfrutó durante mucho tiempo los privilegios que le correspondían por encontrarse entre las diez mejores top models. Era solicitada por los solteros más cotizados del momento, curiosamente todos con un estatus social, aspiraciones similares y un enfermizo gusto por la facilidad de obtener sexo con modelos, como el piloto de Fórmula 1 Eddie Irvine, el príncipe Alberto de Mónaco o el promotor inmobiliario Jean-Yves Le Fur, antiguo novio de la princesa Estefanía.
Sin embargo, no sólo Mulder acusó a Marie de abuso sexual, también lo hizo otra supermodelo de aquella década, Carré Otis, famosa por su campaña mundial para Calvin Klein y quien publicó en sus memorias, “Beauty Disrupted”, que Gérald Marie, su agente y descubridor, la violó a los 17 años.
Los relatos dicen que en las capitales de la moda lo ¿normal? es que las modelos jóvenes convivan con sus agentes. Carré, no fue la excepción. Además de vivir con Marie y Linda Evangelista, se volvió adicta a la cocaína, gracias a su extraña amistad con el también fundador de Oui Management. Carré, denuncia en su libro las constantes violaciones a las que fue sometida, por parte de Marie, mientras Evangelista viajaba.
Las acusaciones siguen. En 1995 el periodista Michael Gross publicó una investigación que rápidamente se convirtió en best-seller. En “Model: The ugly business of beautiful women”, Gross reúne testimonios de varias personas involucradas en la moda, entre las que está Christine Bolster, una modelo norteamericana que estuvo en pareja con Gérald Marie antes de Linda Evangelista. Bolster relata que a los 14 años fue descubierta en su tierra natal. A los pocos días estaba instalada en París y a los meses, viviendo con Marie. La convirtió en una modelo solicitada por revistas y diseñadores, pero pagó el precio de un rápido ascenso con drogas y promiscuidad antes de cumplir 15 años, su dinero retenido por la agencia y el nulo contacto con sus padres. A los 17, decidió alejarse de todo.
Desde los 70, la agencia tiene en nómina a las mejores modelos del mundo. En septiembre de 1994, Marie junto a su socio John Casablancas, organizó en la explanada del muelle comercial de Eivissa el concurso “The Look Of The Year”, al que asistieron como jurado precisamente, Karen Mulder, Linda Evangelista, entre otros nombres influyentes en la industria. Dentro de las 59 candidatas figuraba una joven brasileña de 16 años llamada Gisele Bündchen que ni siquiera estuvo entre las finalistas. Bündchen, hoy es una de las mejores pagadas en el mundo. Su éxito consta presuntamente de dos aristas. La primera: su bullado romance con un experto en desechar modelos y la segunda: en la posible elección del camino que llevó a sus antecesoras al exorbitante reconocimiento mundial.
Siguiendo con tal oscuro camino y famas tan repentinas. En 2009, la modelo británica Sophie Anderton, confesó al periódico italiano Corriere della Sera que su carrera estuvo llena de prostitución y drogas. Anderton dijo haber vendido su cuerpo para obtener dinero y poder pagar sus deudas por las drogas que consumía. “Siendo modelo comencé a ver mi cuerpo como una mercancía, para prostituirme el paso fue corto”, señaló la joven de 32 años. Aparentemente para mantener su cuerpo, aseguró que en 2004 “de día inhalaba cocaína y de noche tomaba vodka, creo haber perdido 200 mil libras esterlinas en cocaína”, explicó.
Pese a que era famosa, le faltó dinero y contactó a una “madame” quien por encuentro le ofreció entre 10 mil y 15 mil libras esterlinas. Su primer encuentro fue con un árabe millonario de 35 años en un hotel de Londres. Irónicamente y en el rol de víctima que nunca falla, Anderton, declaró que su primera relación sexual la tuvo a los 14 años y fumó por primera vez a los nueve. Conscientemente, abortó para que su hijo no naciera con los daños ocasionados por la droga que consumía. Explicó que al menos otras dos famosas modelos siguieron el mismo camino de la prostitución.
MODELOS DE ESCÁNDALO
Desde que la profesión de modelo se ha vuelto la más popular entre mujeres que protagonizan el negocio del escándalo, como fuerza para convertirse en imagen de legendarias firmas. Las grandes casas de moda han optado por este tipo de modelos viendo en ellas millones de dólares, como el referente de jovencitas inmaduras.
La reina de las cuestiones jurídicas es otra “Elite”, Naomi Campbell. En febrero de 2002 se publicaron unas fotografías en el periódico Daily Mirror, que mostraban a Campbell saliendo de una reunión de Narcóticos Anónimos de Londres.
Posteriormente, la modelo, reveló en una entrevista exclusiva para la publicación 'GQ', el calvario que pasó desde los 20 años para superar su adicción a las drogas. Entre la cocaína y el alcohol, recuerda que "nunca pensé que fuera alcohólica pero ahora creo que eso va de la mano con el consumo de otro tipo de sustancias”. Agregando que "Cuando dejé las drogas muchos amigos me dejaron de lado".
Demandada en varias ocasiones por agresión. Campbell es conocida por su explosivo y desequilibrado carácter, lo que no le impidió asumir que el consumo de estas sustancias iba asociado a la fiesta, que le encantaba estar de juerga en juerga y que su consumo no era diario, por lo que pensaba que no le afectaría tanto, hasta que intentó dejarlo y se dio cuenta del poder que ejercía la cocaína sobre ella.
America's Next Top Model, no está exenta de polémica, el reality show presentado por Tyra Banks y que cada año busca una modelo muy alejada de la inteligencia emocional, tuvo en sus listas y con gran éxito a la joven de 22 años, Jael Strauss. Seis años después, los medios internacionales quedaron impactados. Strauss estaba viviendo en la calle y con una imagen totalmente desfigurada por las metanfetaminas.
La lista sigue, desde escandalosos romances con actores, deportistas o cualquier millonario de baja autoestima, los repentinos enamoramientos, de modelos como Bar Refaeli, día a día ganan popularidad y se convierten en estereotipos de niñas en todo el mundo.
Zahia Dehar, es un ejemplo de ello. Una prostituta adolescente involucrada en un escándalo que involucró a tres futbolistas franceses, acusados de haber pagado ilegalmente por sexo a una menor de edad. Tras el episodio, Zahia se convierte en símbolo sexual, siendo rostro emblemático de lencería de alta costura y portada de la revista V y Vanity Fair Italia, entre otras publicaciones.
Kate Moss: “En diez años jamás he desfilado sobria”
Lo declaró en 1999 a la revista The Face. Desde los 12 años y apenas se levantaba de la cama, acostumbraba a beber champán o vino blanco. Diariamente llevaba una botella de vodka.
Paciente constante de clínicas psiquiátricas para recuperarse de las adicciones y quizás, una de las modelos más famosas y bellas de la historia.
Kate Moss, fue filmada por un periodista, drogándose por la cámara de un teléfono celular. El episodio, mostraba a una Kate desdibujada y patética, sacando droga de su bolso, para luego manipularla. En 40 minutos preparó veinte líneas con el polvillo blanco, aspiró cinco y otras las asignó a sus acompañantes de modales inciertos. La mundialmente conocida top por excelencia, apareció en la portada del tabloide sensacionalista londinense Daily Mirror, cortando líneas de cocaína con una tarjeta de crédito y aspirándolas con un billete de cinco libras deformado en un canuto. La fotografía de alto impacto recorrió el planeta mediante internet. Tras el escándalo se reveló ser parte de orgías lésbicas con actrices, adicción a drogas, escándalos en hoteles y hasta en su propio departamento en la exclusiva zona de St Jhon's Wood al norte de Londres. Sus vecinos denunciaron que la vida loca de la millonaria modelo no los deja descansar.
En tanto, el periódico Mail on Sunday, ventiló otra historia captada por un periodista, quien logró entrar a la fiesta de su cumpleaños en el penthouse del hotel Claridge. El reportero contó detalles sobre una gran celebración de sexo grupal. Además, dijo que los otros invitados le advirtieron que lo tomara como algo normal: “Kate siempre hace eso” y hasta lo invitaron a tentar suerte. Moss, abandonó la habitación completamente borracha para pasar casi una hora en el baño con otra persona de su mismo sexo.
Estas preferencias de la modelo por el sexo grupal, no sorprendían a nadie. Todavía ardían las cenizas de su intensa relación con el actor Johnny Depp, cuando Kate repentinamente se internó en una clínica de Londres. Los medios en ese momento hablaron de “sexo dependencia”. Ella no desmintió nada. Sus cercanos, admitieron que la modelo no era inclinada a rechazar propuestas a la hora de la cama. Todo lo contrario: eso era habitual y llevadero.
Llevadero también era ser comparada con Leslie Lawson, la legendaria Twiggy, que en los 60 edificó un demente mito con sus 39 kilos repartidos en la misma altura de Moss.
La Twiggy de los 90, encarnó un estilo escuálido, poco y nada de busto y un leve pero estudiado aspecto desaseado. Nacida en pleno invierno de 1974, en un suburbio de Londres. Su lánguida figura promovía la anorexia entre las chicas jóvenes del planeta. Moss, fue responsabilizada de semejante barbaridad, como si no hubiera existido a su alrededor una fuerte estrategia para trastocar la delgadez extrema en una virtud con fines comerciales.
Culpada por la difusión de la anorexia y por atizar las peores perversiones masculinas. Le achacaron su falta de prejuicios para mostrarse en topless con un aspecto físico que, para la imaginación de muchos, simbolizaba una preadolescente.
Desde sus 14 años la publicidad de esta modelo ha sido tal, que mujeres de todo el orbe imiten su look, poses y hasta su comportamiento. La astucia de sus agentes logró convencer a los fotógrafos más prestigiados de que Moss encarnaba la rebeldía del glamour. De esa forma, se logró que el mundo aclame: ¡Ninguna es como ella!
Como imagen de Chanel, Dior, John Galliano, Gucci, Versace, había llegado muy pronto al máximo nivel y no paraba de ganar dinero. En 1992 Calvin Klein la transformó en su cara, su nuevo as de espadas. Sus cuentas bancarias día a día se elevaban, como para declarar en 1996 que le gustaba el dinero, las fiestas de las estrellas y los hoteles de lujo.
Con publicitados romances y famosos acompañantes, que sumaron millones para Moss y sus agentes; su éxito sólo tiene una explicación: Las exigencias y disposiciones de una mujer para instalarse en lo más alto de la cima.
Heidi Klum alerta a las nuevas generaciones
A comienzos de año, la alemana Heidi Klum, habló de su experiencia cuando era una joven modelo y debía lidiar con fotógrafos que se apasionaban demasiado con que estuviera ligera de ropa. “Tienes que ser cuidadosa y fuerte diciendo no, especialmente cuando eres más joven y estás sola. No todo el mundo es amable y tiene las mejores intenciones”, recalcó.
La empresaria y presentadora de TV, afirmó que una modelo joven debe aprender a ser fuerte y no estar asustada ante la avalancha que se viene con el éxito de su carrera. “Cuando eres joven y bella no puedes ser vulnerable, tampoco puedes ser ingenua. No se trata de que hieras a otros para llegar a la cima pero debes armarte de tu empuje al tiempo que cuidas tu espalda”.
LO QUE LAS MODELOS CALLAN
Dedicó su libro a aspirantes a modelos y a madres que sueñan con ver a sus hijas en las portadas de las revistas, convertidas en mujeres famosas y admiradas. Su propósito es dar a conocer la cara menos conocida del modelaje.
Christine Hart, se inició con 25 años en las pasarelas más importantes de Milán, París y Nueva York. Luego de graduarse como Licenciada en Derecho, Hart se embarca en una suerte de espía en la moda. Su único objetivo era viajar y sin aspiraciones mayores logró ser fotografiada por Helmut Newton, “el primer fotógrafo con el que trabajaba, lo de la edad no le importaba. Era un gran fetichista y amaba a la mujer con todos sus atributos. Tenía sus exigencias físicas por supuesto, y en su caso eran los pechos. Jamás trabajaba con una mujer con pechos feos. Eso fue al menos lo que nos dijo en aquella sesión de fotos, la primera de mi carrera…”, relata en su libro.
Agrega que “Cualquier modelo hace de todo con tal de satisfacer a un fotógrafo célebre. Se me han dado situaciones de estar trabajando con un fotógrafo y luego te invita a ir a su apartamento a tomar una copa y luego salir de ahí te cuesta horrores. Estas invitaciones a fiestas y casas son típicas, hay que saber manejar las situaciones. Las modelos pecan de ingenuas y tienden a sentirse en inferioridad cuando trabajan con un fotógrafo célebre. Creen estar obligadas a caerles en gracia, soñando en convertirse en su musa y así ganar algún favor o privilegio. Suelen ceder a sus fantasías, que a menudo nacen en medio de sesiones fotográficas por excitación”.
Entrevistada por medios de todo el mundo, Hart asegura que “Era complicado lidiar durante la jornada de trabajo con muchos de los fotógrafos helenos, siempre dispuestos a llevarte a casa, por no decir a 'su cama'. ¿Cómo decirles NO 'con gracia', sin perder tu campaña por el camino, además de por supuesto su simpatía? A la mínima de cambio, que notaran que podías ser un peligro, llamaban a la agencia para decir que no servías para la moda, que tenías arrugas o no sabías posar”.
Clásica, sincera y sin tapujos, Christine ha creado una página en Facebook, donde comparte detalles, fotografías y experiencias de su exitoso libro. Con intenciones de ser un aporte y prevenir a las jóvenes aspirantes a las pasarelas, publica en el muro de la red social “La cámara es un pene y yo tengo erecciones en cualquier momento, en cualquier lugar y con cualquier persona”, Nobuyoshi Araki (fotógrafo).
Fotos de cenas de trabajo con George Clooney, en el hotel Villa d'Este en Lago di Como y frases que explican “La fama, el dinero, los hombres, los lujos… son demonios constantes que se presentan tentándote. Sin duda alguna, relacionarse con ellos no es fácil. Y menos, si lo haces desde una edad temprana”, son parte del contenido que se puede leer en su página oficial.
Desde el 28 de noviembre de 2012, día del lanzamiento del libro, Hart, demuestra que la edad, carácter formado, agallas y madurez, son claves para no callar lo que para ella era un verdadero abuso. Entre sus revelaciones afirma que “Sabotear a una compañera de pasarela colocando polvo metálico en su crema para arruinarle el cutis; desfilar para un dictador como Gadafi en pleno desierto, exponiéndose a ser vendida o violada; asistir a fiestas lujosas, porque es mejor que quedarse en casa donde a veces no hay qué comer, y dejarse fotografiar en las poses más absurdas con tal de ganarse la simpatía del fotógrafo”, son parte de la profesión.
Los secretos a voces de fiestas, desenfreno, lujos gratuitos, drogas, anorexia alimentada por la famosa dieta de la coca e inseguridades que acechan a las maniquíes fueron expuestos a un minucioso interés social, que ha puesto los ojos en sus declaraciones.
“Yo he encendido la mecha de la bomba, ya veremos si explotará. Mi objetivo es que todo sea mucho más transparente, que las chicas se formen y haya una protección para las modelos”, comenta en tono de alerta.
Aunque admite desconocer el mercado latinoamericano, cree que es más peligroso. “En París, Milán… la competencia es brutal, tienes que estar sumamente preparada o mueres en el intento de ser modelo o te quedas en la mediocridad. Y cuando estás en la mediocridad caes cuando te ofrecen cosas que no son buenas. La única forma de enfrentar esto es formarse, estar tranquila, saber que si no se te da no pasa nada, no hay que estar desesperada para no cometer errores”, explica.
En “Lo que las modelos callan”, Christine alude a “Las penalidades de muchas modelos que han estado en lo más alto y que arruinaron sus carreras por concederle un capricho a un fotógrafo o dejaron de respetar su dignidad. Yo esto lo pongo con iniciales, no escribo los nombres reales”.
“Modelando para Gadafi”, era la primera opción del título; sin embargo, se decidió por “Lo que las modelos callan”, sin omitir la experiencia en Libia. Un acontecimiento aterrador que atrae a la lectura “La agencia que me llevaba, Traffic, envió a 15 chicas para desfilar en la embajada española de Trípoli”. “La realidad fue otra, nos llevaron al desierto, nos pusieron pelucas y tuvimos que desfilar para Gadafi, al que posteriormente conocimos en persona en uno de sus búnkeres”. “No tuvimos ningún tipo de protección, nos acompañaba un chico que no hablaba inglés, así que nos podían haber violado, vendido o prostituirnos... Temí por mi vida”.
Otro suceso impactante en su obra, relata “el desplome de una compañera en pleno casting en Grecia. Al parecer, la joven se desmayó por la impresión que le dio descubrir que en el interior de su vagina había varios condones recubiertos de semen y flujo que habían estado almacenados durante 24 horas. Lo malo era que ella no tenía recuerdo de nada de lo que le había sucedido la noche anterior, excepto que había estado bebiendo y fumando porros con un fotógrafo, hasta que perdió la noción de la realidad”.
Christine, dice que “Son episodios aislados, pero esos pocos ya son demasiados porque no debería ocurrir en menores”, enfatiza en que comenzar con 14 o 15 años es una aberración. “Son edades casi infantiles y es fácil caer en espejismos”. Agregando que las agencias “Se interesan por las más jovencitas, que son las más fáciles de manipular. A los 25 ya eres un vejestorio, a no ser que te hayas consagrado y seas una top”.
Conociendo los casos, entendemos que muchas más que dinero buscan una fama vertiginosa y sus privilegios. La autora dice que “Cuando estás en las grandes ciudades, mantenerte es difícil y contrariamente a lo que la gente cree, las chicas jóvenes no ganan tanto, a no ser que estén metidas en publicidad y tengan cierta rotación. En general salir en revistas no te da de comer, puesto que las tarifas que pagan son mínimas. Y, sin embargo, pueden lanzarte a la fama. Si un diseñador o fotógrafo te ve en sus páginas o en su portada y se enamora de tu estilo, de la luz de tu rostro o de lo que sea, puede ser la diferencia entre una carrera anónima y el éxito. Cuando empiezas como modelo te mueres de hambre porque no tienes ingresos; entonces, que te inviten a cenar para ti es una maravilla porque cenas gratis y vas a lugares de moda que es mejor que quedarte en casa a comer un huevo pasado por agua. Nunca nadie te obliga a nada, pero es el problema de facilitarte el glamour y todo eso que es temporal. Unas caen otras no, todo es cuestión de tener un poco de cabeza”.
Con cada una de sus vivencias, consejos diarios que da mediante las redes sociales y consecutivas entrevistas que se han interesado en uno de los títulos más reveladores de los últimos meses, Hart, duda que haya cambios positivos en la moda, pues “mueve más de 100 millones de euros al año, pero bueno, cada vez hay más denuncias. Yo ya puse mi granito de arena, y si la gente colabora, si nos ponemos todos de acuerdo para cambiarla, pueden haber más sindicatos de protección a las modelos”.
Una recordada modelo describe en sus páginas un viaje en barco por Saint Tropez con Elle McPherson, Karen Mulder y sus respectivas parejas. "Durante aquella travesía, Elle no dejó de abrazar a su osito de peluche. Todo el rato lo achuchaba y lo acurrucaba entre sus brazos. La verdad me sorprendía, por no decir que me resultaba chocantemente infantil", explica y añade que Karen Mulder "extrañamente se dejaba las compras en las tiendas a los tres segundos de adquirirlas. Entraba, pagaba y lo dejaba todo allí. En cada tienda lo mismo. Me chocaba ver a mis iconos de la moda hacer idioteces".
Entre abuso de drogas para lograr una talla 34, Hart, también cuenta los pretextos que tenía que dar cuando la invitaban a fiestas, como las que se celebran en Cannes. “He asistido a muchas y me hacían sentir como un florero, no me preguntaban ni el nombre, sólo te miraban el escote y las piernas”.
Hoy, en exclusiva para DIVA, nos responde detalles de una profesión que si no fuera por su edad y formación previa... no sobrevive “en un mar de pirañas y tiburones”.
Declaraste ser una especie de espía dentro de la profesión y haber presenciado complejos de inferioridad, desórdenes alimenticios, suicidios por no conseguir una campaña, abuso de drogas y prostitución. Conjuntamente, mencionas que te chocaba ver a tus íconos de la moda hacer idioteces. Todo esto se asume como las consecuencias psicológicas de trabajar como modelo, pero ¿Cómo definirías el perfil psicológico inicial de estas mujeres? ¿No sientes que es mucho más relevante analizar ese comportamiento para entender el por qué de las consecuencias?
La profesión de modelo debería estar limitada a una edad mínima, la moda provoca una sexualización precoz y se debería proteger a la infancia. Muchas chicas comienzan en esta industria con 13 años. Y a esas edades no se está preparado para la falsedad, manipulación e hipocresía que hay dentro de la profesión, sin duda, provoca inseguridad e inestabilidad psicológica. La tasa de suicidios en modelos entre 15 y 25 años es 30 veces superior a la tasa de suicidio en cualquier otra profesión.
Comentas que empezar tan joven es una aberración y que es fácil caer en espejismos”. Hablas mucho de la degeneración de valores y que las menores te veían como su rival ¿No percibías en esa actitud la falta de conocimientos o bien una valoración sólida sobre sí mismas?
Esta profesión puede abrir puertas a experiencias maravillosas, enseñar y proporcionar una mundología única, pero la preparación es básica, la formación de un carácter previo y unos padres que te apoyen y hagan crecer con valores son fundamentales para no perderse en los rincones más oscuros de la moda.
Fama, sexo y en ocasiones dinero son los objetivo de muchas modelos. Bajo estos paradigmas, ¿Las definirías como culpables por los abusos que se cometen en contra de niñas o mujeres más ingenuas y con poca formación de carácter pero comprometidas con la profesión?
Todos sabemos cómo acaban algunos actores juveniles que empiezan bajo el paraguas de la fama… Un caso: Lindsay Lohan, ella es un ejemplo perfecto de la fragilidad en cualquier adolescente. Creo que los padres juegan un papel básico. A veces, son las propias madres quienes arrastran a sus hijas a las agencias para verlas triunfar a cualquier precio, sin ser conscientes a que exponen sus hijas.
Cómo ves la profesión en América Latina, considerando que hay nacionalidades que utilizan el concepto de “modelo” para claramente ejercer la prostitución?
La moda es un trampolín a muchas cosas. Simplemente hay que tener sentido común y cabeza. Hay agencias, y agencias, clases de modelos y todo tipo de representantes. Y se debe tener muy buen criterio para no ser engañado, porque quienes se inician son muy jóvenes y están hambrientas de fama. La competencia hoy es increíble y chicas guapas hay en todas partes.
Relatas episodios bastante crueles como por ejemplo el desplome de tu compañera en Grecia ¿Cómo fue tu reacción entendiendo que ya eras una mujer adulta con una formación profesional pero no exenta de sorprenderse ante estos casos?
Estos son casos puntuales y aislados, pero no dejan de ser sorprendentes si ocurren con menores. Y por eso mi libro es una llamada a la protección de la menor y a la necesidad de establecer asociaciones como en EEUU que protejan a las modelos.
Si hablamos sobre el caso de Gadafi y el temor que sentiste por tu vida, tras aceptar un trabajo bajo engaños de la agencia que te representaba ¿Qué opinión te merece el vínculo que hace la gran mayoría de las personas entre agencias como Elite y el comercio sexual?
Elite es una gran agencia. No fue la agencia que nos envió al desierto sino otra: Traffic Fue después de mi mala experiencia con esta última cuando me fui. ELITE es “una de las mejores agencias del mundo”. No quiero que me confunda: yo no hablo de comercio sexual en esta profesión, sino del peligro que existe alrededor de la moda.
Una de tus declaraciones más sorprendentes es cuando relatas los episodios de trabajar con fotógrafos griegos, las complicaciones para decir NO y las ofensas a las que te sometías tras una negación a cada una de las invitaciones que te hacían. Si bien esto sucede en absolutamente todas las profesiones donde inescrupulosos exigen intercambio sexual a cambio de trabajo y sabiendo que en el mundo de hoy ya no hay forma de evitar estos episodios. ¿Cuál sería tu consejo para las niñas que comienzan en el mundo laboral y no saben cómo reaccionar?
Ceder a los favores sexuales no sirve de nada, hay que denunciarlo. Ser profesional, respetar la dignidad de uno mismo debe estar por encima de todo.
Hablas sobre el peso de los años y que tuviste que mentir sobre tu edad para conseguir empleo como modelo. En algún momento cuestionaste tu autoestima?
No en mi caso, tener formación me ha dado suficiente criterio para ver lo que era un abuso, pero no era fácil estar escuchando constantemente de tus propios agentes que eras una vieja a tus veinticinco años.
Entendiendo lo interesante que se vuelve una mujer con el pasar de los años ¿Qué le dirías a aquellas personas que siguen rindiendo culto a la juventud?
En Europa la sociedad envejece a marchas forzadas: dentro de veinte años uno de cada tres personas será mayor de sesenta años en nuestro viejo Continente, también hoy en los países europeos somos madres con 35 y 40 años, la juventud de antes ha cambiado. Los treinta de ahora son los veinte de antes... por eso es básico que la juventud de hoy aproveche para formarse antes. Cada vez vivimos más. Empezar la moda a los 13 o 14 resulta ridículo. A estas pequeñas modelos adolescentes ya las disfrazan de mujeres y les enseñan a posar con miradas sugerentes y sexys, cuando deberían estar en el instituto.
Si nos referimos a la primera frase del libro: “Si dices algo y no molesta a alguien, es que no has dicho nada”, del escritor Michael Crichton y valorando el aporte del texto, ¿Cómo asumes las críticas a todo lo que relatas en tu libro?
Hasta ahora todas las críticas son positivas, porque digo la pura verdad. Y creo que todos buscan conocerla. Ocurre en prensa cuando se habla de la corrupción, todos se alegran cuando se destapen las verdades.
Como autora y editora “Lo que las modelos callan” ¿Cuál es tu opinión sobre la evolución de la mujer?
Muy positiva, y por eso, no debemos callarnos ahora...
¿Cuál sería tu invitación para quienes aún no leen “Lo que las modelos callan”?
Es un libro escrito desde el humor y se tratan temas interesantes de hoy: la dictadura de la belleza, el miedo a envejecer... hago reflexiones tanto para hombres como mujeres preocupados por la influencia que genera la industria de la moda, y que mueve millones de euros en todo el mundo.
¿Con tu experiencia en los años dorados de las modelos. Quién y Por qué es la gran DIVA de la moda?
Cada década tiene su diva y bellezas hay de toda tipología: latina, nórdica, de color, asiática. Para mí la mujer gusta con personalidad y fuerza interior, esa es la más bella de todas.


