SUITE COCO CHANEL | RITZ PARÍS
Por Andrea González-Villablanca
Agradecimientos: Marta Creus, Representante Mercado Latinoamericano Hotel Ritz París, Air France, Maison Chanel
Fotografías: Departamento de Prensa Hotel Ritz París.
2011 | Publicaciones DIVA Periodistas®
desde Francia | Suite Coco Chanel
« Le Ritz c’est ma maison » decía Coco Chanel.
En el palacio de las leyendas, todo es lujo y glamour. Un lugar mágico que encarna la auténtica elegancia de la mujer ícono de la sociedad parisina.
El Ritz de París, no sólo mantiene la complicidad que tuvo con la creadora del tradicional “petit robe noir”. La suite que desde 1934 hasta 1971 se convirtió en un refugio de inspiración, dolor, intensidad y la ambición por la creación… expresa el espíritu de una de las primeras rebeldes de la historia femenina.
En la Suite Coco Chanel, se respira exquisitez y serenidad. El poder de la feminidad se impone y la personalidad de la diseñadora esta plasmada en cada rincón del lugar. Explorarla es alucinante, no sólo por el lujo, sino porque representa un verdadero homenaje para Mademoiselle Chanel.
La impresionante vista a Place Vendôme, se refuerza con grandes espejos que irradian la leyenda de la gran DIVA de la moda. La detallista sala de estar, dos silenciosos dormitorios, la delicadeza de sus salas de baño, jacuzzi y una sala de vapor. Un todo que conforma el paraíso de la elegancia, la higiene, la eficiencia, la belleza y el buen gusto.
La suite no es la más grande en el Ritz de París, pero sin duda es la más legendaria. Un espacio hechicero para toda mujer que desee sentirse una triunfadora. Hoy y en exclusiva para DIVA desde Paris detalles sobre la fascinante suite Coco Chanel.
¿Por qué Chanel convirtió este hotel en su casa?
Chanel convirtió el Ritz Paris en su casa porque le gustaba mucho el confort y el servicio de calidad que se le ofrecía. Se sentía en su casa y le gustaba recibir aquí a sus amigos: Picasso, Dalí, Cocteau, Radiguet, Stravinsky...
Durante la Segunda Guerra Mundial el hotel fue requisicionado por los alemanes. Entonces Chanel se instaló en una habitación situada en el ala de la calle Cambon. Desde esa habitación sólo tenía que atravesar la calle para llegar a su tienda.
Coco Chanel se instaló en la suite del 3er piso a principios del año 1937 y se hospedó allí hasta su muerte, el 10 de enero de 1971.
¿Coco Chanel participó en la decoración de esta suite?
Cuando Coco Chanel se instaló en su suite, se trajo sus muebles con ella: un sofá de ante beige, sus cojines acolchados, espejos dorados y un icono de bronce regalo de Igor Stravinsky.
También instaló sus biombos en laca de Coromandel para crear una atmósfera personal.
Hoy en día, las lacas de Coromandel, los cristales de roca y los grandes espejos se mezclan con objetos de orígenes variados: muebles chinos y espejos barrocos mezclados con artículos más modernos.
¿Elegancia y feminidad es lo que caracteriza a esta suite ¿ Se siente la presencia de Coco Chanel en cada rincón de este lugar?
La Suite Coco Chanel encarna el espíritu intimista y el carácter vanguardista que caracterizaba a Coco Chanel.
En ella se pueden encontrar sus objetos de predilección (ramos de trigo, biombos en laca de Coromandel).
También están expuestas en la suite algunas fotos originales de la artista. El Ritz le rinde un gran homenaje.
Desde la partida de Chanel, ¿cuántas remodelaciones ha experimentado la suite?
La renovación más reciente de la Suite Coco Chanel data de 2001.
Patrick Hourcade, historiador de arte, y los arquitectos del Ritz Paris acondicionaron completamente la suite. Para esta ocasión el Ritz Paris pudo adquirir algunos objetos raros (en Christie’s, Sotheby’s y Tajan) para enriquecer el patrimonio del hotel.
Uno de los tesoros descubiertos por Patrick Hourcade en las reservas del Ritz es un imponente reloj mural del siglo XVIII que representa el despertar de Venus y Cupido y que se instaló encima de la chimenea. Este reloj representa el estilo barroco que Coco Chanel quería en su apartamento.
La Suite Coco Chanel refleja perfectamente el espíritu precursor que César Ritz dio a su hotel desde la apertura en 1898. Mezclando convivialidad e intimidad, confort y refinamiento, tradición y modernidad; esta suite simboliza “el concepto de apartamento privado” que el Ritz Paris ha desarrollado a lo largo de los últimos años.
Además de ser el lugar donde vivió la legendaria diseñadora ¿Por qué sus huéspedes prefieren esta suite?
Porque la Suite Coco Chanel está compuesta por dos habitaciones y un salón, con una superficie de 155 metros cuadrados. Remanso de paz de la capital, la suite se parece a un bonito apartamento parisino. Uno se siente como en su casa.Esta suite se beneficia de una atmosfera muy particular, los tonos elegidos para su decoración le dan una personalidad única.La Suite Coco Chanel es una de las más solicitadas del hotel.
HORAS ANTES DE LA ENTREVISTA
5:00 am, me anunciaba la nerviosa llegada a la ciudad de la luz.
En mi mente priorizaba las pocas horas que tenía para olvidarme del arte, el glamour y todo lo espectacular de la bella París... mi único objetivo era impregnarme del nombre convertido en obsesión para libros, películas, series de televisión y obras de teatro.
Unas horas más tarde, di mis primeros pasos hacia los números 21, 29 y 31 de la Rue Cambon, me anunciaban que no conocería de moda, sino de la DIVA. Confieso que sentí una total seducción a ese escalofrío que se apoderó de mí al ver por primera vez y ante mis ojos las originales, ególatras y míticas doble C.
Poco a poco, mi confianza se apoderó de lo que estaba contemplando. En cada rincón sentí su presencia y no sé si fue mi subconsciente... pero podría certificar que el Chanel 5 que usé para la ocasión me reafirmó la fiereza, mezclada con la máxima inteligencia...
¡Coco Chanel fue protagonista de encuentros que decidieron un sólo destino!.
Ahí estaba yo, mirando sus diseños... comprendí que fue heroína de sus triunfos y víctima de una sociedad insignificante a sus capacidades. Hasta nuestros días sigue siendo protagonista de inventos creados por quienes no lograron llegar a la altura de su leyenda.
Me detuve en botones enriquecidos en lo pulcro que recordaban a su padre, un comerciante ambulante que vendía justamente botones y alfileres. El collar de perlas en honor al rosario que llevaban en la cintura las monjas del orfanato donde su padre la abandonó después de la muerte de su madre...
El negro absoluto de vestidos cuidadosamente confeccionados con la contrariedad de la pasión y la tristeza. Un duelo valioso de quizás el único gran inspirador de su vida, quien no logró truncar su sello y que la terminó convirtiendo en la primera empresaria del siglo y la mujer más poderosa de la moda.
Más que una oda a la elegancia, presencié un escape embellecedor a sus heridas. Para Chanel el dolor fue la metamorfosis en creación y posteriormente en la ambición por construir un imperio, cueste lo que cueste y estando dispuesta a pagar el precio de lo que ello significaba.
No estuve tantas horas analizando la entrega de sus diseños más legendarios, decidí caminar por donde ella frecuentaba: Plaza Vendôme, Le Grand Vefour, Bois de Boulogne y ver que París pudo haber evolucionado junto a su nombre, pero jamás perdió su esencia.
Había llegado el gran momento, la suite Coco Chanel, me abría sus puertas y por primera vez confieso que me sentí la mujer más dócil de la tierra. En cada rincón estaban sus fotografías. Me detuve y acaté esa mirada siempre aguda, con la gravedad e intensidad necesaria para analizar y observar todo lo que la rodeaba. La vi atenta y extremadamente lúcida, con seguridad en su instinto propio. Una mujer recta y honesta, que jamás vendió su alma y siempre se caracterizó por ser extremadamente orgullosa.
Fue una de esas indomables que debió ocultar sentimientos... quizás frágil, pero nunca débil... Una autentica visionaria que denunció el culto a la juventud, con la intuición acertada sobre su época y sobre lo que pasaría en el futuro cercano, cuando las mujeres evolucionaran drásticamente.
Me dirigí al famoso balcón, donde fue fotografiada por Roger Schall, la vista es sublime y tal vez, me desplacé a su era y percibí ese talento que se formó por el sufrimiento, junto al fuerte deseo de triunfar... Una ambición capaz de crear antónimos positivos para todas sus heridas. ¿El gran logro? un destacado porcentaje de mujeres, aman encarnar la eterna “Mademoiselle Chanel”.
Hice una pausa en la decoración, extremadamente femenina, que gruñía su rebeldía ante el enamoramiento... Chanel sabía que jamás seria la esposa de nadie.
Según los periodistas de la época ella, salía muy poco, decidió mostrarse como irreal y vivir en espacios cerrados... “Se desnudaba a solas para nadie”, ¿será cierto?
A la creadora del irremplazable “petite robe noir”, se le adjudicaron relaciones desde los artistas a los aristócratas pasando por importantes políticos. Se dice que fue muy dominante y bastante insoportable, lo que no le interesaba lo desechaba. A mí parecer la suite denota la fineza del misterio que sólo una DIVA es capaz de provocar.
Seguí indagando en su historia y en el refugio donde se creó el legendario "Le style ce moi", presencie el carácter de un cerebro atrevido que se aventuró a criticar la pérdida de prestigio durante la evolución de París...
Quien me acompañaba, relató una de las más recordadas anécdotas en la vida de Coco “Ella se encontró con el diseñador francés Paul Poiret un día en la calle. El la miró vestida en su primera versión de lo que sería el famoso vestido negro y le preguntó con desdén, ‘¿Por quién lleva usted el luto, señora?’ Y Coco respondió, ‘Por usted, señor.’”
Una anécdota que dejó un legado... la defensa de una mujer inteligente es emprender y hacer fortuna con nuestros propios talentos. Ya no importaba que había sucedido para llegar a la cima, lo magnífico era que sólo ella reinó en un mundo creado por y para ellos.
Mi encuentro con Chanel había llegado a su fin... ¿Quién sabe?... ¡Quizás se defina un destino!... De esta experiencia, comprendí que no necesitó pertenecer a la absurda burguesía... Chanel sólo se necesitó a ella misma para lograr todo lo que quería y cumplir una gran promesa: “Transformar la humillación en la leyenda del buen gusto”.
Su constante uso de la razón le permitió tener la estrategia exacta para contraatacar y levantarse una y mil veces...
Viví en el cielo mi despedida de París, pero jamás de Chanel... y mientras miraba hacia abajo, me aferré al collar de perlas blancas que se deslizaba sobre mi vestido negro... Agradecí, la dicha de conocer no sólo la privacidad de la más importante diseñadora de modas de todos los tiempos y de la DIVA que se consagró, como una admirable diseñadora de su propia vida... Fue extraño, pero sentí que mi alma femenina decía: Coco Chanel, nos inspiró a vivir a nuestro antojo y diseñar nuestro único destino.
Hoy, puedo decir que conozco el perfume del ¡Triunfo!


